Queridos papás, ¿por qué en Quest le damos tanta importancia a utilizar todos los sentidos y hacer ejercicio físico?
Quien nos lo pude explicar muy bien es Jean Ayres, en su libro “La integración sensorial del niño”:
Como hasta los siete años de edad, el cerebro es básicamente una máquina de procesamiento sensorial. Esto quiere decir que siente las cosas y adquiere un significado directamente de las sensaciones. Un niño pequeño no tiene muchos pensamientos o ideas acerca de las cosas, únicamente se ocupa de sentirlas y de mover el cuerpo en relación con esas sensaciones. Sus respuestas adaptativas son más musculares o motoras que mentales. Por eso los primeros siete años de vida se llaman de desarrollo sensoriomotor.
…La integración sensorial que se lleva a cabo al moverse, hablar y jugar, es la base de una integración sensorial más compleja que es necesaria para leer, escribir y para un buen comportamiento. Si en los primeros siete años de vida los procesos sensoriales están bien organizados, el niño le resultará más fácil aprender habilidades mentales y sociales posteriormente. [1]
Jean Ayres



Por este motivo, las actividades de psicomotricidad en niños de nuestro kínder, que oscilan entre dos a seis años, son tan necesarias para el resto de su vida escolar y universitaria, ya que, si realizaron un adecuado desarrollo, todo lo referente al aprendizaje les será más fácil, comenzando por el complejo aprendizaje lecto-escritor y matemático.
En este periodo tan importante del ser humano, no dejemos de estimular la motricidad fina y gruesa en casa, hagamos a un lado -en la medida de lo posible y con sentido común- largos ratos de nuestros pequeños con los celulares o tablets, crean que ya tendrán tiempo para utilizarlos como herramientas indispensables que lo son para la comunicación y el quehacer humano de estos tiempos. Por nuestra cuenta, Quest les apoyará diariamente para lograr el máximo desarrollo de sus hijos.
José Miguel Canepa
Quest Preschool, un universo en construcción.
[1] La integración sensorial y el niño. A. Jean Ayres. Ed. Trillas. Reimpresión 2018. Págs. 16-17

